Amor se fue, mientras duró
De todo hizo placer.
Cuando se fue
Nada dejó que no doliera.
Palermo
martes, 4 de junio de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
miércoles, 29 de mayo de 2013
Esto también pasará
Mirando desde el presente en retrospectiva, me pregunto, en mis 53 años, cuántas veces creí que el suelo se desplomaba debajo de mí, cuántas veces dramaticé situaciones que realmente eran mínimas y luego me dije, era para tanto? Cuando luego la vida me presentó situaciones límite que tuve que afrontar en soledad...y entonces sí me pregunté valió la pena tanto compromiso emocional...
Claro que para llegar a estas conclusiones debí reflexionar mucho, bucear dentro de mí y aprender algo difícil,que todo pasa...
Cuando encontré la frase "This, too, shall pass" dicha por un legendario sabio de un remoto reino me pregunté, por qué si sabemos que las cosas son transitorias, no ya lo material, sino lo emocional, nos aferramos tanto a ellas?
Y por qué causamos sufrimiento y nos lo causan tan livianamente? Ser frívolo tiene más prensa que ser sensible al dolor del otro? Por más que lo intente, podré relativizar un poco, pero creo que mi temperamento siempre será comprometido.
Estas son algunos pensamientos de una soñadora solitaria que ama a los animales, la naturaleza y la bicicleta...
Claro que para llegar a estas conclusiones debí reflexionar mucho, bucear dentro de mí y aprender algo difícil,que todo pasa...
Cuando encontré la frase "This, too, shall pass" dicha por un legendario sabio de un remoto reino me pregunté, por qué si sabemos que las cosas son transitorias, no ya lo material, sino lo emocional, nos aferramos tanto a ellas?
Y por qué causamos sufrimiento y nos lo causan tan livianamente? Ser frívolo tiene más prensa que ser sensible al dolor del otro? Por más que lo intente, podré relativizar un poco, pero creo que mi temperamento siempre será comprometido.
Estas son algunos pensamientos de una soñadora solitaria que ama a los animales, la naturaleza y la bicicleta...
martes, 28 de mayo de 2013
El sol de Sicilia
Desde que llegué a Sicilia, me enamoré. Fue el 12 de junio de 1991 que pisé el aeropuerto de Catania rumbo a Messina. Claro, ese día era muy especial para mí, iba a conocer la ciudad de mi abuelo, de mi querido abuelo Giuseppe Bellinghieri, quien como tantos tomó un barco en Génova y llegó a Buenos Aires con una valijita de cartón...sin embargo, el abuelo nunca más nombró a su tierra. Y nunca más regresó. Solamente le brotaban las lágrimas escuchando a Carlo Buti, Beniamino Gigli, Caruso, Tito Schipa...Yo era chiquita y me sentaba a su lado a escuchar esa música...y así comencé a cantar todas las canciones y a aprender sola italiano...El abuelo nunca supo que yo estuve en su tierra, pero cada paso que recorro lo hago con su recuerdo...como cuando yo tenía 10 años y lo esperaba en la vereda de mi casa, -en Chivilcoy- porque venía el abuelo a sacarle punta con su cortaplumas a mis amados lápices Faber Castell, siempre con su traje marrón y su sombrero...Cuando se jubiló, dijo: "Me voy a compar un auto", y yo le dije, "los abuelos no andan en auto". "Tenés razón, chiquita" respondió. Y nunca manejó. Yo lo amaba
Gracias abuelo porque sin decir una palabra, supiste demostrar el amor de la mejor manera.
| I pupi palermitani |
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